miércoles, 27 de octubre de 2010

CAP 06 la vikaria!!!

Si, bajo esas sabanas tersas y perfumadas de las habitaciones, cada hombre salía con una sonrisa de satisfacción al tenerme como hembra. Indiscutiblemente mi clientela aumento por mi gran fama…hasta llegar a oídos de un importante aristócrata.

-quien es?-pregunte
-Es don Guillermo de Mendoza, Conde de Vergara
-un conde? Buscándome a mi?
-si…especialmente a ti. Pero no quiere un encuentro en esta casa.
-entonces donde?- pregunte intrigada.
-en su mansión. En la mansión Vergara. Afuera tiene el carruaje.

Subí al carruaje y me dirigí a esa gran mansión, donde al entrar me pareció ver un palacio como el de los reyes. Podría jurar que tenia el mismo gusto que mi antigua casa donde vivía con mis difuntos padres. Espere en la habitación del conde, mientras seguía maravillada por el lujo en que vivía. Sonreía de felicidad porque no estaba tan lejos de volver a tener lo que tanto quería…

-buenas noches princesa- dijo una voz varonil

Cuando lo vi, no podía creerlo. Al fin me toco un hombre joven, maduro, pero joven aun…

-Me es un placer estar a su servicio, señor Conde de Vergara.
-el gusto es mío. Nunca imagine que fuese muy joven, y demasiado bella. Los comentarios que he oído fueron muy cortos ante lo que veo.
-gracias por el cumplido.

Nuestras miradas fueron muy claras que las mismas palabras que decíamos…el mismo conde tomo la iniciativa de desvestirme y besarme el cuello…el olor delicioso que traspiraba me estaba volviendo loca de placer…cuando lo vi desnudo fue como ver una ilusión. Por fin un cuerpo perfecto-pensé-

Lo llene de besos en el pecho velludo, y poco a poco mi lengua bajaba hasta la parte de su semilla. Erecta y grande. Carnosa. Apetitosa. Mis labios a penas y lo toco cuando el mismo conde de Vergara no resistió al gemido de la pasión. Poco a poco mi lengua perfecta se comía ese sabroso caramelo. Y hasta mi campanilla de mi garganta lo sintió.

-eres la mejor puta!!!!- decía el lujurioso conde.

Si, se la seguí chupando una y otra vez. Realmente era como una adicción porque no dejaba de hacerlo. Hasta que con el conde rápidamente paso de esa posición a otra, me tomo de los brazos y me puso boca a bajo exponiendo mi trasero ante sus ojos…

-que buen culo te cargas. Cuantos años dices que tienes?
- quince años. En menos de seis meses tendré dieciséis

Oía como estaba jaleando y pronto sentí su lengua buscando lo mas profundo de mi.

-que delicia!!! Sabe a fresa- dijo el conde muy excitado sin detenerse de lamber mi coño una vez que me dio la vuelta.

De verdad que era un maestro, ni la propia puta de la superiora hace tan bien el trabajo que este hombre hacia. No podía detener mis gritos de placer al sentir esa lengua masculina entre mis piernas. Y el acto seguido fue más impactante. Su gran dote de macho, por fin se introducía a mi vagina. Mientras el me mordía los frágiles pechos. Y lejos de sentir dolor, fue como sentir la misma nube de gloria…

El pago por ese servicio fue muy bueno, tanto para Doña Petra, como para mi. Pues en menos de medio año, mi fortuna crecía como la espuma, y ya me daba ciertos lujos. Pero lo que mas me gustaba de todo aquello, era que el mismo Conde fijaba las fechas para los encuentros y los pagaba con anticipación. Y eran frecuentes. Debo decir que me dio algo de miedo, porque la misma costumbre puede hacer que nazca el sentimiento del amor, cosa que no podía permitir.

Pero una noche, después del encuentro lujurioso, una proposición me tomo por sorpresa.

-que vivas en esta mansión- dijo el Conde.
-vivir aquí?
-si. Mañana mismo mi esposa Catalina llegara y necesito de tu ayuda.
-no logro comprender que es lo que quiere.
-Catalina…mi esposa…debe morir. Y tú, querida niña, me ayudaras hacerlo. y el pago será mucho mas grande de lo que te imaginas. Que dices?

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